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jueves, 2 de diciembre de 2010

Operación bikini-colesterol (I)



Siempre me he cuidado muchísimo, no solo en lo que se refiere a cosméticos y estética, la salud física siempre fue un objetivo para mí y más cuando hace 5 o 6 años me sacaron en controles rutinarios el colesterol bastante alto.
Lo llamativo era que ni tenía un peso elevado ni comía especialmente mal, más bien todo lo contrario, por lo que se dedujo que tenía altas posibilidades de padecer coleterol patológico.

Desde entonces lo mantuve bastante bien controlado a base de mucho ejercicio físico, una dieta bastante estricta y un peso corporal bastante bajo. Mi trabajo me costaba, pero estaba hecha un pincel. No digo que de vez en cuando no me diera un homenaje culinario, pero en el día a día lo mío eran la lechuga y el pescado a la plancha.

Pero cuando me quedé embarazada decidí vivir mi embarazo de una forma feliz y plena, y ello incluyó comer casi lo que me diera la gana. Me dije a mí misma que ya que iba a engordar, para qué sacrificarme tanto... Pues nada, acabé los 9 meses con 17 Kg más y con un colesterol total de 309 mg/dl, la sangre casi se me cuaja en las venas.

La semana pasada tuve la revisión postparto con la endocrina, y me dijo lo que yo ya sabía que me iba a decir: por un lado que con el peso vamos bien porque ya he perdido casi 10kg y por otra que con el colesterol vamos fatal, me da de margen hasta el mes de Marzo para bajarlo a unos niveles aceptables antes de medicarme.

Eso significa, básicamente, volver a la dieta espartana que llevaba antes de quedarme embarazada y empezar a moverme más. Lo primero ya lo he puesto en práctica, lo segundo va a ser más complicado dado el poco tiempo que me deja la Nena y lo cansada que estoy.
Pues eso, que ya llevo unos días a dieta estricta, se acabaron los dulces, la bollería y el pan, los fritos y todo lo rico, y he vuelto a las alcachofas salteadas y a las carnes magras a la plancha.

Me espera una Navidad de lo más triste... Pero como no hay mal que por bien no venga, la motivación es que ya estoy notando los resultados. Desde la visita a la endocrina, que fue el Jueves pasado (una semana justa) he perdido 2 Kg y por fin empiezo a poder meterme en mi ropa. Apretada, eso sí.

Lo de hacer deporte va a ser más difícil, que digo yo, si no me queda tiempo casi para lavarme el pelo, de dónde voy a sacarlo para salir a correr o visitar el gimnasio?

Bueno, ya os iré informando de mis progresos, tanto de los físicos como de los lípidos sanguíneos.